Tienes estilo propio, tu baile es sólido y creativo a cualquier tempo pero también has aprendido que en la base está la clave y no tienes miedo a que tus profesores le saquen punta a cosas que ya sabes hacer. Llevas varios años acudiendo a clase, quieres desarrollar pasos de mayor dificultad y tener más soltura con la musicalidad. Buscas nuevos retos que enriquezcan tu baile.
